Frente a la cultura del instante está la solidez un pensamiento humanista;
frente a la ausencia de vínculos, el compromiso con los ideales.
Es necesario superar el pensamiento débil con argumentos e ilusiones
lo suficientemente atractivos para el hombre
como para que eleven su dignidad y sus pretensiones. Enrique Rojas
Ante las preguntas que se nos plantean, presento mi reflexión de: ¿cómo considero mi paso por la especialidad en competencias docentes?
• ¿Cómo se sintieron como estudiantes de la especialidad?
• ¿Cómo ha influido la especialidad en su vida laboral y personal?
• ¿Cuáles son sus logros, dificultades y retos en relación a las competencias docentes?
En el ciclo escolar 2008 – 2009 se nos solicitó la propuesta de dos docentes por escuela para que condujesen la jornada de actualización correspondiente al primer semestre, la cual se desarrollaría del once al quince de agosto del dos mil ocho.
Al inicio, como suele suceder, los materiales no se encontraban, llegarían en el transcurso de la jornada. Así que se solicitó a los docentes que improvisarán en ese primer día. Se sugirió que se abordarán algunos tópicos como: la reforma integral de la educación media superior (RIEMS), qué es competencia y los tipos de competencia, si es que los hubiera, los racionales, los cuadrantes y en evaluación sobre rúbricas. Algunos de los docentes que conducirían el trabajo, se mostraron preocupados. Eran los inicios sobre este nuevo paradigma, en el subsistema de bachillerato general, dependiente de la Secretaria de Educación del Gobierno del Estado de México y no contar con los materiales –pues habían anticipado una antología, que únicamente habría que dirigirla- aumentó la presión que sentían.
Nos llamaron a una reunión extraordinaria nos encontrábamos presentes los directores de las diferentes escuelas, los coordinadores y el supervisor, quien moderaba y daba la palabra a los presentes; quienes al momento de intervenir hacían referencia sobre la temática propuesta, algunos tomaban apuntes, de lo que otros “más expertos” señalaban. El caso es, que uno de los conductores pregunto sobre rúbrica y dijo que no sabía que era. Uno de esos conductores expertos, muy seguro de sí dijo: pues eso refiere a firmar un documento, por lo que eso lo hemos venido haciendo pero ahora tendremos que firmar los trabajos que el alumno presente y al final de la unidad o del semestre ver cuántas firmas acumuló y así colocar la calificación. Unos se mostraban sorprendidos de la respuesta y otros ponían cara de haber comprendido el asunto.
Sin embargo, el subdirector de una de las escuelas, quien sustituía en ese momento a su director, de una manera muy sutil, señaló que esto no era así. Que rúbrica venía del apellido Rubric, que castellanizado se proponía como rúbrica y que más bien era parecida a una lista de cotejo, donde se tenía que evaluar el desempeño del alumno, que…
Esto nos refiere, cuanto sabíamos en ese momento sobre la nueva propuesta educativa: si los que íbamos a conducir los cursos, ignorábamos o confundíamos las cosas, que se podía esperar de nuestros compañeros que recibirían esta actualización. Pienso que en ello radica el interés por participar en esta especialidad en competencias docentes. Pues ¿en cuántas temáticas presentamos carencias de información? Con esta idea en mente me inscribí en la primera generación de PROFORDEMS, mis carencias tecnológicas salieron a flote y con bastantes apuros logre concluir el módulo uno, apenas con lo mínimo para aprobarlo.
Esta situación me hizo que el módulo dos lo abandonará en la cuarta semana, en cuanto se requirió de un mayor dominio tecnológico, el hacer un blog. Así que me preparé por mi cuenta; preguntando a los docentes de cómputo de la escuela, e incluso a los alumnos, sobre esto de los blogs y otros usos del equipo de cómputo, logre comprenderlo y volví a intentarlo. Pero deje pasar bastante tiempo que quedé inscrito en el módulo dos con los compañeros de está, mi quinta generación.
Con el grupo que realice el módulo dos, logre adaptarme y considero que tuve bastante participación en el foro, casi todos los compañeros me escribieron y yo a ellos. Me hicieron aportaciones valiosas y en el mismo sentido trate de cumplir con ellos. Tal vez la preparación que realicé previamente, me benefició, pues me sentí más relajado y cumplí en tiempo y forma en cada una de las semanas.
Hacia el tercer módulo enfrenté varias situaciones que me impidieron tener una participación activa en el foro, por lo que no logré interactuar con mis compañeros. Las pocas veces que entable algún diálogo con ellos, fueron muy amables y respetuosos, espero haber dado respuesta de la misma forma. Destacaría más la conducción de la asesora, quien fue muy paciente, bastante profesional y orientó adecuadamente mis trabajos. Considero que incorporé adecuadamente las sugerencias que me planteó, por lo que estoy muy agradecido.
Subrayaría dos cosas sobre mi tránsito en esta opción virtual que nos ofrecen y que han influido en mí actuar laboral y personal. En primera instancia la propuesta de la especialidad en cuanto a materiales, es muy buena, actual y suficiente, por lo que el revisar los textos nos permite tener el andamiaje teórico, la dosificación de las lecturas hacen que se alcancen dentro de los tiempos, los formatos para presentar la información van propiciando la reflexión de lo que se está estructurando, la participación en los foros nos retroalimentan pues el trabajo entre pares es de gran ayuda. En pocas palabras, la especialidad facilita la comprensión del paradigma en competencias.
En segundo lugar la forma en que se conducen las actividades permite, sin que sea un trabajo extra, la integración del portafolio de evidencias, y sobre todo del trabajo final, que son el producto de esta especialidad y que dan cuenta del dominio conceptual, procedimental y actitudinal que logramos. Me pareció en verdad una forma muy pedagógica que puede ser retomada como una estrategia didáctica a desarrollar en las asignaturas del bachillerato.
Sobre mi visión de los logros, dificultades y retos en relación a las competencias docentes, señalaría que en un principio, cuando se nos empezó a introducir en el paradigma de competencias y dado su manejo en el ámbito tecnológico lo consideré como un modelo basado en el progreso científico más que en el humano. Es decir, sin un fondo ético, y con ello producir profesionistas que desempeñan adecuadamente la tarea, pero sin conocer el ¿por qué? y ¿para qué? es necesario su actitud en el contexto de la totalidad de un proyecto educativo que impactará en las expectativas del desarrollo social.
Mi visión ahora es que para un desarrollo integral del alumno no basta con conocimientos y habilidades, se requiere la formación de la actitud. Por lo que, la diferencia entre estudiar bajo el paradigma de las competencias no significa simplemente la oportunidad de disponer de las aulas con tecnología, o de recibir un trato más cercano con los profesores; ni siquiera de acercarse al conocimiento, ya sea de forma individual o por equipo. Considero que lo mejor que proporciona las competencias es la actitud. De aquí que será un reto el conformar una cultura de la autoevaluación y la coevaluación como una forma para que el alumno se valore, se retroalimente, reflexione y con ello conduzca a su persona hacia una nueva actitud.
Esto implica una constante revisión de mis competencias docentes y de poner en perspectiva cada programa de la materia asignada para obtener el mayor provecho posible, en beneficio no sólo de uno mismo sino de los alumnos. El camino se está andando veamos si podemos llegar a buen puerto.
Federico Gerardo Gutiérrez García..

No hay comentarios:
Publicar un comentario