viernes, 9 de julio de 2010

discurso de Ceremonía de Terminación de Estudios.

Buenos días. Quisiera extender mis felicitaciones a cada uno de los alumnos egresados y a sus familiares de la generación 2007 - 2010. Ustedes han recorrido un largo camino y deben de estar muy orgullosos.


El comediante Bill Crosby, ha publicado un libro acerca de la graduación. Se llama "¡Felicitaciones! ¿Y ahora qué?" Yo creo que él hace la pregunta clave. Quiero compartir con ustedes en esta ocasión, mi punto de vista acerca de cómo la pregunta podría ser contestada. Para algunos de ustedes posiblemente ya tienen la respuesta de su futuro pues ya cuentan con un lugar en una universidad, a nombre de todos los que laboramos en esta institución los felicitamos y les deseamos el mejor de los éxitos. Pero para aquellos que siguen buscando las respuestas acerca del "¿y ahora qué?", les exhorto a que consideren el servicio que debemos brindar a nuestra comunidad. En su discurso inaugural, el Presidente John F. Kennedy dijo "Pregúntate no qué es lo que tu país puede hacer por ti, sino lo que tú puedes hacer por tu país." Estas palabras encierran una gran verdad. Hoy en día es necesario poner límite a la violencia que se vive, no necesitamos más soldados o más policías, o más abogados, o más jueces, o más administradores de Estado, sino trabajar a favor de nuestra comunidad, para revertir esta situación.

Sé que muchos de los discursos de ceremonias de Terminación de Estudios, se concentran en ustedes, los egresados. Le dicen que "sigan sus sueños" o "que sean lo mejor que pueden ser". Este no es uno de esos discursos. Este discurso es acerca del sacrificio, porque trabajar a favor de nuestra comunidad es un servicio al prójimo, y luchar por principios que nos permitan trascender a nosotros mismos, situación que día a día se está perdiendo. Déjenme darles un ejemplo. Se dice que Belisario Domínguez estaba muy enfermo en el hospital, pero se requería su presencia en el senado de la República, pues tenía que emitir su voto sobre el futuro del programa nacional de salud. Aún cuando tenía sus propios problemas de salud de los cuales preocuparse, se vistió, se bajó de la cama del hospital y se fue a la Cámara del Senado a emitir su voto. Él pensó que era más importante preocuparse de los problemas de salud de otros que de los suyos propios.

No les estoy pidiendo ni siquiera un sacrificio a este nivel. Solo les pido que consideren cómo mejorar su entorno, la tierra, el ganado, la producción en la laguna, los servicios públicos, el manejo de la basura, el transporte, la arquitectura de su comunidad, la salud, el deporte, si ustedes trabajan en todo ello encontraran qué carrera, puede satisfacer sus metas y tendrá un sentido su futuro.

Lo pueden lograr, en ello confiamos, las personas como ustedes poseen un potencial inimaginable, con competencias, con habilidades que tal vez ustedes mismo no imaginen. Les pongo otro ejemplo, hace poco entrevisté a una persona que desea trabajar con nosotros. En la entrevista me refirió que había trabajado en una preparatoria como ésta y que entre el grupo de estudiantes, había un joven que por azares del destino, había vivido en Alejandría, Egipto y en Londres, Inglaterra; pues sus padres se separaron y el se había ido con su papá. Como su madre enfermó, él regreso al país para cuidarla. Lo sorprendente de este muchacho fue que cuando el maestro que entreviste, le pidió sus apuntes para revisarlos se dio cuenta que estaban escritos en árabe, al interrogarlo el alumno dijo, mostrando otros cuadernos, que los apuntes de inglés los hacia en inglés, los de literatura en francés, los de otra materia en sanscrito, además de ello sabía hablar estos idiomas y por supuesto el español. Que sabía mucho más de la cultura egipcia, que una persona adulta. A lo que quiero llevarlos es a que comprendamos el potencial que tenemos y que las necesidades nos hacen crecer, explotar todo nuestro potencial. Para un crecimiento personal se requieren: disciplina y constancia, fe y amor a nosotros mismos. Tal vez habrán escuchado la parábola de los talentos. Se dice que un señor llamó a tres de sus siervos a uno le dio cinco a otro dos y a otro uno. que dos de ellos lo invirtieron y lo multiplicaron; pero el que recibió uno lo enterró. creo que ustedes han recibido talentos en abundancia la decisión es de ustedes, los entierran o los multiplican. Nosotros mismos hacemos nuestro éxito o construimos nuestro fracaso.

Me dirijo ahora a sus padres, ellos no son los arquitectos de ustedes, pero si son los artesanos, son los que moldearon su carácter, que contribuyeron a su personalidad, que les dotaron de principios, de valores que son cimiento sólido de la personalidad y aunque tal vez no sea el momento, pero no habiendo otra ocasión, les agradezco ampliamente el apoyo incondicional que siempre han mostrado para esta institución, la Escuela Preparatoria Oficial No. 53.

Ellos son los que los han contribuido a que ustedes tengan un pie en este escalón y seguramente les apoyarán para que suban el siguiente peldaño.

Finalmente les pido jóvenes alumnos de la generación 2007 – 2010 que lleven grabada en su mente la frase de nuestra institución “Los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo”

Muchas gracias.

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